jueves, 24 de mayo de 2012

I've come to erase you
I'm here to replace you
This time words won't save you
This time no one fears you
And i can't wait
And i can't wait
to get you out of my mind

You'll never see her again...


domingo, 13 de mayo de 2012


Qué dañino que me tironeen de un lado a otro y no saber hacia dónde ceder. ¿Estoy cediendo? Y sin embargo me quedo quieta. Saber que nunca les interesaste, que podría haberme simplificado y reducirme hasta la falta de existencia. Es un sentimiento encontrado junto a otros. ¡Pucha! y yo intentando liberarme de mis propios artilugios. Creo que es cuestión des deslizarse y llegar al final del túnel. El atajo, la solución fácil, me raspa la médula pero uno a veces tiene que ponerse la armadura e intentar jugar a que es el héroe de uno mismo, de su propia historia y de sus propios delirios.
Quiero gritar su nombre, el de quien sea (incluso el de un amistoso desconocido), ese nombre que surge de las cenizas y te da un abrazo. Esos que te hacen pensar que la última vez que te sentiste tan feliz fue ayer, y que lo recordás con gusto en un intervalo de esa tensión, de ese vacío, y queda vibrante. Son nombres poco comunes, rodeados de insultos y blasfemias y a veces hasta pareciera que huyen de mí. Por suerte me focalizo y sé darme cuenta que ellos también gritan: "¡Agustina!" y no queda nada más emocionante que el encuentro.

viernes, 30 de marzo de 2012

Oxímoron



Y denuevo siento la necesidad de que me arrebate lo poco que me queda: la verdad. Un torbellino de palabras se asoma descaradamente... es evidente; el hielo que quema escuchó la advertencia. Vomito una sopa de letras ininteligibles, me empalagaban. Me hacían sentir con cuchillas en las tripas, afiladas y frías. A veces sentí que el dolor me iba a llegar hasta el alma, ese rincón donde el silencio acompaña a la soledad, volviéndose ensordecedor.
Intento escapar pero a veces pienso que es demasiado tarde, o demasiado temprano. A veces sólo muerta me encuentro el pulso y mis fantasmas pueden desprenderse, sublimes, al danzar al compás de su ritmo.
Entonces es ahí, en ese instante de oscilación, cuando mi sombra iluminada se encoge de la vergüenza. Simula levantarse solemne al fracasar, y fracasa. Y así en la eternidad. En la eternidad instantánea donde no se respira y no se sabe si se está vivo o muerto. Muerta, y después viva.

domingo, 5 de febrero de 2012

Despegue

Lo primero que hice al llegar a casa fue encerrarme en mi cuarto y acurrucarme en la cama. Ambigua sensación la de sentir calidez y seguridad entre las sábanas y luego percatarte del grado de soledad. Nunca me dijeron que fuera tan difícil la constancia, el desgaste del día a día y la ceguera ajena. Nunca me dijeron dónde va a parar el final de un arcoiris.
Me destapé después de un simulacro de inconciencia. Rodeada de oscuridad y de chiches me aferré a la remota posibilidad de que me haya despertado de una pesadilla o a la idea optimista de que haya un retorno; difícil decisión.
Vagamente, me dirigí hacia el balcón. Estaba sola en casa, lo que no ayudaba al dramatismo que me generó mi circunstancia. Vacilé. Sentía que el pulso me fallaba, que mis piernas querían salir correteando sin mí y dejarme estancada en donde estaba. Miré hacia abajo. Once pisos y la avenida Rivadavia, expectante. ¿Por qué tan arriba? Definitivamente estábamos cayendo y fue el momento erróneo el que te empujó desde la terraza. Mi empujón, seguramente, el ser tan débil y discreta. 
Tenía la firmeza de saber que aún existen los sueños y uno es libre de maquinar con ellos como autoayuda. Me acordé que me encantan las criaturas aladas; cómo se hacen envidiar. "Van a sangrar", pensé, pero sabía que era posible remontarse. Un piso, dos, tres, cuatro, cinco pisos. El 16 ya no existe en mi edificio, excitante despegue. Recordé los errores, mis faltas, las noches a solas, las risas y mi poca estima a mi propio orgullo y seguían sangrando. La espera y el tiempo casi me arrancan mis frágiles alas. Nunca me dijeron dónde termina el arcoiris, pero reafirmé: entre la tormenta y un nuevo rayo de Sol. "Que siga iluminándome", rogué.



miércoles, 11 de enero de 2012

Next time I'll be braver,
I'll be my own savior
When the thunder calls for me
Next time I'll be braver,
I'll be my own savior
Standing on my own two feet



sábado, 7 de enero de 2012

Viajes

Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los famas".
Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.


jueves, 5 de enero de 2012

+1

Podría sonreir y que el mundo lo vea en cámara lenta. Podría intentar jurarse a sí misma que todo va a estar bien mientras el sentimiento la desgarra. Podría pretender estar alineada, caminar sin tropezar y dejarse llevar por meros placeres superfluos. Podría mirarse al espejo y afirmar que no todo está perdido, mientras el reflejo la mira de reojo. Podría seguir fingiendo. 
La fabricación de una farsa tan burda la dejó caer en un placer culposo e imperfecto. Mordió [y hasta saboreó] el anzuelo por 19 años. Un año más se le concedió y esta vez no quiso dejarse llevar por la inercia de la mediocridad.
Un año más donde el choque entre copas y la sonrisa forzada le van a resbalar; la meta está en no dejarse engañar.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La sutileza de que da rabia, que avergüenza pero que no se nota. Se deben desatar los lazos antes de que los de afuera vean sus finas hebras.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Nueva

La alegría de saber que se está, al menos paulatinamente, llegando a la mete que uno quiere. Saber que se está a un paso más de entrar a un mundo lleno de desafíos, lleno de competencia innecesaria, lleno de desgracias, lleno de entusiasmo, lleno de nervios, de días y noches sin dormir, de idas y venidas, de malos tratos, de gente esperándome, de sentirme útil. Al fin un mundo diferente al que solía vivir hasta ahora. Al fin tengo el "sí" asegurado. Al fin estoy segura de que voy a seguir lo que desde hace rato que quiero seguir, ¿o siempre lo estuve?



sábado, 3 de diciembre de 2011

Amar y dejar partir



Decir "chau" es optativo, aunque es más fácil callar y darse la vuelta. A veces, incluso, a pesar de ser más fácil resulta lo más efectivo. Nos hacen pensar que las relaciones durarán una eternidad cuando ni sabemos qué vamos a soñar por la noche. Me hacen pensar que las relaciones durarán una eternidad cuando ni sé qué voy a soñar por la noche. Poco sirve pensar así ahora, la meta está frente a mí y sin embargo siempre me doy vuelta hacia el punto de partida. 
Sentí la necesidad absoluta de llorar y lo hice rotundamente, honestamente. Suena paradójico pero al hacerlo siento que al fin me animo a conectarme conmigo misma. Las distancias entre las personas por algo se dan, y siempre está la sensación de culpa que genera un nudo en la garganta, que hace dificultosa esa parte tan esencial para vivir que es respirar. Esa culpa sólo impulsa al estancamiento, sólo hace que uno se hunda en un abismo en el cual se intenta aferrar a lo primero que encuentra... llorar en un hombro desconocido y no animarse a hacerlo con la frente en alto. ¿Sirve culparse? Pocas veces los alejamientos se dieron por cuestiones personales. ¿Sirve buscar una explicación? Nunca voy a encontrarla, nadie me la va a decir. Podría inventarla, podría jugar con mi imaginación y mi lógica por un rato. Podría dibujar mi futuro relajada, podría si simplemente cierro los ojos y me dejo llevar por el dolor, por cada metro y por cada segundo en los cuales me separo y decido superar el por qué. El angustioso por qué.

Lo que algún día tuvo comienzo, tendrá fin
Somos lluvias en un río de abril.
Todo se marcha, todo nos deja 
Seguir.
Es pañuelo que se agita.
Vivir.
Cuando no estés serás una sed
Hebra de luz en tu ser,
mi ser.
Cuánto camino hicieron mis pasos aquí
Hoy sólo soy los abrazos que di
La arena sabrá amar y dejar partir
Quién pudiera tan liviano fluir
Cuando no esté me hará florecer
en tu recuerdo y seré
seré...

lunes, 21 de noviembre de 2011

La huída

¿Le parecía banal? Todo sumaba, todo la aplastaba, se mezclaba entre ella y la envolvía. La amasijaba. Fijaba dentro de su cápsula el lado más trivial del mundo y se giraba al otro a llorar. Buscaba el rincón más recóndito y a la vez más visible. Intentaba esconderse, correr rápido para que no la vieran pero sus huellas se hacían aún más intensas. Su rastro era obvio. Su olor. Su figura hecha un bollo, retorcida en la oscuridad.
La luz se le acercaba, esté donde esté. Se esparcía de un modo tan desesperante que la hacía jadear. Gemía buscando una atención que siempre quiso, que nunca logró. Tiritaba. Sus extremidades flaqueaban; la luz quemaba y se mostraba imponente ante la insignificante criatura. La luz y su nitidez siempre llegaban, todas las mañanas acechaban y a primera hora uno se indignaba. No había escape, la huída era en vano; la única manera era encararla con la frente en alto y sólo enceguecerse en un principio con la fortaleza de lo antes evitado. La fortaleza de la verdad que luego tanto habría anhelado.



martes, 1 de noviembre de 2011



I've been believing in something so distant,
as if I was human.
And I've been denying this feeling of hopelessness
In me, in me.
All the promises I made, 
just to let you down.
You believed in me but I'm broken.

I have nothing left,
and all I feel is this cruel wanting
We've been falling for all this time,
and now I'm lost in paradise...

As much as I'd like the past
not to exist
It still does.
And as much as I'd like to feel like I belong here
I'm just as scared as you.


I have nothing left,
and all I feel is this cruel wanting
We've been falling for all this time,
and now I'm lost in paradise...

Run away, run away!
One day we won't feel this pain anymore
Take it all away!
Shadows of you...
'Cause they won't let me go...


So I have nothing left,
and all I feel is this cruel wanting
We've been falling for all this time,
and now I'm lost in paradise...

Alone... and lost in paradise.

martes, 25 de octubre de 2011

Entropía

Se sentó en la mesa. Se deslizó de manera de hacerle notar al resto que quería esquivar su propia presencia. Quería hacerles notar lo poco notable que era. Quería quedarse callada para evitar el comentario ignorado, la sonrisa desganada, las miradas perdidas. 
Hacía un viaje astral en la comida; se imaginaba cómo sería todo si la cena hubiese sido aún más temprano, con un atardecer rosado y con un silencio confortable, de esos que son difíciles de conseguir sobre la superficie terrestre.
Los insultos eran evidentes, sólo faltaba reproducirlos. Sus labios sellados por la culpa y sus ojos vidriosos la dejaban sobreexpuesta, desnuda. Se caracterizaba por aturdir con el silencio.
El desorden se hizo evidente: es increíble cómo la gente tiende a manipular el ambiente, según la situación. A veces el individuo procede dramatizando, victimizándose, culpándose en exceso, echándoles a sus seres más cercanos y queridos toda la basura para que ellos la recojan con las manos en alto. A veces el individuo procede atenuando lo insoportable que es el sentido de su existencia trivializando, acariciando la herida, cubriendo con un manto fino durante una nevada, regalando un barrilete en un día de tormenta. 
Todo desemboca en la confusión; nos compenetramos en una selva oscura donde cada uno sigue a su ley y hace lo que le plazca (está tan, tan oscura que no podemos ver la lágrima del otro). La oscuridad se expande y hasta asfixia, deja sin aliento y el miedo llega con más agilidad al fondo del alma, homogeneizando el ambiente turbio... ya ni valen esas miradas al vacío que dicen tanto. La frustración se propaga y sólo genera manos temblorosas, lágrimas frías y figuras a lo lejos encorvadas, hasta que salta una pequeña entidad que brilla y dice: 




"Basta".



domingo, 23 de octubre de 2011

Sueño I


Creo que hacía frío afuera. Siempre hace frío afuera.
Lo recuerdo como si hubiese sido ayer, como si hubiese estado durante toda la eternidad y fuera cíclico. La necesidad de entrar en la estación de Castro Barros de la línea A, el olorcito a madera vieja, el sonido de los autos arriba mío pero como tapados por un frasco. La estación no está metida en la ciudad, sino que la ciudad está tapada fuera de la estación, fuera de mí.
Bajé las escaleras a un ritmo que podría haber sido marcado por compases. Había pasado un tiempo pero sin embargo conservaba un grado de agilidad típico de una joven entusiasta. La estación estaba vacía y el silencio era rotundo, mas me sentía con tanta vida como nunca antes. Tenía la oportunidad de sentarme en el asiento que yo quiera. Particularmente siempre dudé entre los opuestos de estar más cerca de la boca del subte, cerca de esa realidad ruidosa y mundana que tanto suele ponerme los pelos de punta o simplemente hundirme más en ese agujero sin fin. Opté por la segunda opción; el aire era más cálido pero a su vez conservaba una brisa débil, casi despreciable, confortablemente antinatural.
Creí que habían pasado horas y sin embargo aún no llegaba ese transporte que tal vez me llevaría aún más allá, ese traslado que tanto anhelaba pero que sin duda me llevaría a un lugar indeterminado.
Noté, en un abrir y cerrar de ojos, que no estaba sola. Del otro lado de la estación, esperando un rumbo totalmente opuesto, había una jovencita muy parecida a mí. No. Era igual a mí, sólo que más joven. Me percaté de su rostro más ovalado, de su mirada tan ingenua y hasta incluso me reí por lo bajo con una risita aguda cuando evalué con trabajo sus pechos casi imperceptibles.
Mi risa se desvaneció tan rápido como la llegada de esa intrusa: ésta comenzó a mirarme de soslayo y con un gesto un tanto insolente y resentido. Admito que por un instante me preocupé y creí que todo iba a estar perdido, pero luego retomé con una risa aún más fuerte, esta vez con una dosis de nervios. Pude percibir el sonido del tren llegando de su lado; pude percibir sus ojos hundidos en mí al ponerse en pie y pronunciar con sus finos labios “ya va a ser tu turno…”.
La estación perdió ese hermoso olor a madera vieja y sus tonos sepias fueron grotescamente interrumpidos por un rojo carmesí que hasta me hirió los ojos. Todo fue absurdo, innecesario y poco armonioso. Todo lo que hizo fue egoísta e inmaduro. Así pensaba ella antes. Así pensé yo. Así lo pensaré.
Entonces…

sábado, 22 de octubre de 2011


Father I have killed many angels,
I think.
I will now walk to the sea.
I hope I will someday forgive me
Please moor
my empty boat on a pier
I can blame for the blue blood that runs in my veins.
But I seem to forget that we are all the same.
In your own blaze of hate you've spawn the fear in many lifes
You've taken action thinking it was all said on the signs.
You cannot heal the feeling burning deep inside your spine
You now collapse, cave in revealing scabby marks of life
Mother I've seen too much, I hate to live my life.
Forgot every word you told me, stubborn little child, (angel of your life)
I have to find my Eden now, the gates I left behind.
But the pain will remain.
No power to gain.
Now I have time to dwell on, self awareness, dreadful crime.
I saw the colors too bright, not knowing that I was blind.

I slayed a man who took a chance and drank the forbidden wine.
The map I draw reveals that I have been complete, machine, in team.
Father I've seen too much, I hate to live my life.
Forgot every word you told me, stubborn little child, (angel of your life)
I have to find my Eden now, the gates I left behind.
The pain will remain.
No power to gain.
Mother where's your son.
When has this begun?
Who has been the fool?
No one was born to be a servant or a slave.
Who can tell me the color of the rain?
In the world that we live in, the things said and done
They can well overrun
The power of one.
No one was born to be a servant or a slave.
Can you tell me the color of the rain?
In the world that we live in, the things said and done
They can well overrun
The power of one.
To live and let die
To give hope and take life
Is that what you're here for?
To think that you are right
To make sure it won't fly
Is the making of a hate crime
In the lands of the brave,
In the homes of the land slaves,
We are all the same
I need to believe.
There's more than the eye can see
All colors of rainbow.
No one was born to be a slave.
Seek the past and place the blame
Tell me the color of the rain
No one was born to be a master.
In the land we live, we die
praise the oneness, praise the lie
To bind a web around the faker
We will need a true
Rainmaker
No one was born to be a slave.
Seek the past and place the blame
Tell me the color of the rain
No one was born to be a master.